Tuvo el valor de denunciar las atrocidades en Chechenia. La introdujeron a un auto y apareció con dos tiros en la cabeza luego de recomendar el juicio de Vladimir Putin ante tribunales internacionales.
Mansur Mirovalev. Moscú. AP.
Una prominente activista rusa que investigaba secuestros, asesinatos y otros abusos a los derechos humanos en Chechenia fue muerta a tiros el miércoles, informaron la policía y activistas. La hallaron exánime en un camino con dos orificios de bala en la cabeza, horas después de haber sido secuestrada.
Cuatro hombres obligaron el miércoles a Natalia Estemirova a ascender a un automóvil en Grozny, capital de Chechenia, y los testigos la oyeron gritar que la secuestraban, dijo Oleg Orlov, director del grupo de derechos humanos en el que ella trabajaba, Memorial.
Memorial es una de las más prominentes organizaciones rusas de derechos humanos.
Su cadáver fue hallado en una calle lateral de Ingushetia, fronteriza con Chechenia, cerca de la principal ciudad de la región, Nazran, dijo Orlov. Tenía dos heridas de bala en la cabeza, dijo la vocera Madina Jadziyeva del ministerio del Interior ingusetio.
El crimen fue perpetrado horas después de una conferencia de prensa en Moscú en la que grupos de derechos humanos presentaron un informe diciendo que el primer ministro Vladimir Putin y otros altos funcionarios rusos debían ser juzgados ante un tribunal internacional por crímenes cometidos durante las dos guerras que devastaron Chechenia en los últimos quince años.
No estaba en claro por el momento si el asesinato de Estemirova estaba conectado con la difusión del informe, preparado por varios grupos rusos de derechos humanos.
Ella documentaba las más atroces violaciones, ejecuciones en masa, y era el contacto clave para la prensa extranjera y organizaciones internacionales, dijo Tatiana Lokshina, de Human Rights Watch.
Estemirova, madre soltera de poco más de 40 años, había recopilado evidencias de violaciones a los derechos humanos en la convulsionada provincia rusa de Chechenia desde 1999, en el comienzo de la segunda guerra para tratar de independizarse de Rusia.
Fuente de información
Con su muerte desaparece de Chechenia la más importante fuente de información independiente sobre los abusos, tropelías y crímenes que comete con total impunidad el gobierno de Ramzán Kadírov en aquella república caucásica.
Los únicos que tenían interés en matarla son Kadírov y los bandidos que lo rodean, dijo Svetlana Gánnushkina, miembro de Memorial y presidenta de Ayuda Cívica, que en la víspera estuvo trabajando junto con Estemirova en Grozni.
Estamos ante un régimen de delincuentes que son encubiertos por Moscú. Debemos proteger a nuestra gente, manifestó Gánnushkina.
En 2000 la activista de origen ruso-chechenio comenzó a trabajar para Memorial, labor que le valió en 2004 el Right Livelihood Award, galardón que concede el Parlamento de Suecia y que es conocido como el Nobel Alternativo.
Atrocidades del régimen chechenio
El diario El País informó que Estemirova había acusado a las fuerzas de seguridad de Chechenia de varios asesinatos. En un caso, los agentes irrumpieron de madrugada en el domicilio de Madina Iunúsova, una joven de 20 años casada con un checheno exterminado en una operación policial, y encerraron a sus padres y sus dos hermanas pequeñas en el cuarto de calderas, tras lo cual rociaron con gasolina la casa y le prendieron fuego. Unos vecinos salvaron a las víctimas de las llamas. Al día siguiente, los uniformados entregaron el cadáver de Madina a sus parientes y ordenaron enterrarlo discretamente.
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, expresó su indignación por el asesinato de la activista de DDHH Natalia Estemirova y encomendó al comité de instrucción de la Fiscalía que investigue el caso. El presidente ha sido informado del asesinato de Estemirova. Expresó su indignación (...) y envió sus condolencias a los familiares de la activista, señaló Natalia Timakova, portavoz del Kremlin, según las agencias rusas.
Timakova añadió que lamentablemente, es evidente que este homicidio podría estar relacionado con la defensa de los derechos humanos de Estemirova. Tanto más severo debe ser el castigo a los criminales, afirmó.
Para liberarlas simbólica y materialmente: Marta Lamas
Por Lourdes Godínez Leal
México DF, 14 julio 09 (CIMAC).- El reto prioritario en la formulación de políticas públicas con enfoque de género en México es la conciliación del trabajo con la familia, para lograr que las mujeres que trabajan lo puedan hacer dejando a sus hijos en un lugar seguro con horarios compatibles con las escuelas y que la responsabilidad que se ha delegado a ellas, como el cuidado de los enfermos y otros dependientes, no recaiga en ellas sino en el Estado.
Así lo consideró la antropóloga feminista Marta Lamas, durante su participación en el Encuentro Internacional sobre Políticas Públicas, derechos humanos y género, que se realiza hoy y mañana, convocado por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Lamas criticó que el Estado se pare el cuello diciendo que tiene políticas con enfoque de género, cuando lo que ha hecho es delegar su responsabilidad como en el tema del cuidado infantil, subrogando, en las condiciones que lo hizo, las guarderías infantiles.
La también consejera del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) precisó que género no es mujeres, que género es el conjunto de ideas, representaciones, prácticas y prescripciones sociales que se elaboran a partir de la diferencia anatómica entre los sexos lo que es lo propio de los hombres y lo propio de las mujeres y no sólo un asunto de mujeres.
Para Lamas, los hombres son quienes se tienen que igualar a las mujeres respecto a una obligación que se ha conferido por estas representaciones sociales a ellas, como lo es el cuidado de los seres vulnerables dependientes: niñas, niños, jóvenes, personas ancianas, enfermas y discapacitadas.
Dijo que socialmente se ha asumido que el cuidado humano es responsabilidad de ellas y que los Estados modernos le han dado forma a las necesidades y los derechos de las personas que cuidan y de quienes requieren ser cuidadas de manera funcional a la lógica de género que reproduce desigualdad, lo que se ha convertido en un obstáculo para su inclusión en el mercado laboral pero sobre todo para la práctica de una ciudadanía social plena.
NEUTRALIZACIÓN DE LABORES FEMENINAS
Ejemplificó que en países como Canadá y Holanda, lo que se discute ahora es la neutralización de las labores femeninas de cuidado, tal y como ocurrió con las labores que antes se consideraban masculinas.
Esta medida, dijo la antropóloga, ha llevado a replantear el concepto de ciudadanía y a entenderla como un repertorio de cualidades indispensables para el desempeño cívico, donde el cuidado de los seres humanos es una tarea prioritaria que ha propiciado en estos países prácticas interesantes.
Para la antropóloga, un verdadero enfoque de género, ubica la importancia del cuidado humano y reconoce lo imprescindible que es desde lo económico y existencial, no valorarlo, dijo, provoca prácticas sexistas de tener tratamientos distintos laborales para hombres y para mujeres y no tener igualdad de oportunidades.
La conciliación trabajo familia es la gran tarea que se olvida en los discursos sobre el enfoque de género, cómo se hace para que no recaiga en las mujeres esta responsabilidad de la crianza de los hijos, del cuidado de los enfermos o de los discapacitados y en este sentido consideró necesario quitarle la condición de natural al trabajo femenino.
Sólo tomando en cuenta esta conciliación se podrán plantear las nuevas coordenadas para establecer un verdadero equilibrio de las responsabilidades laborales y familiares, desde una visión de género diferente, que permita construir alternativas que liberen simbólica y materialmente a las mujeres.
Dijo que hablar de enfoque y perspectiva de género es hacer una práctica discursiva, social y política que convierte las labores de amor de las mujeres en responsabilidades de toda la sociedad.
Por Joyce Mulama NAIROBI, 14 jul (IPS) - Una organización no gubernamental regional promueve en la Comunidad de África Oriental un tratado que obligue a los cinco países del bloque a alentar la equidad de género.
La Comunidad ya cuenta con un protocolo sobre el papel de las mujeres en la sociedad, incluido en la convención constitutiva del bloque, aprobado en 1999.
El artículo 121 del tratado insta a los cinco miembros --Burundi, Kenia, Ruanda, Tanzania y Uganda-- a aprobar leyes que promuevan la "total participación de las mujeres, en especial en los procesos de decisión".
Diez años después, Ruanda es el que más logros obtuvo en la materia en el ámbito legislativo. Burundi, Tanzania y Uganda aprobaron algunas leyes, pero en Kenia no hubo avances significativos.
La campaña para elaborar una Declaración sobre Equidad de Género de la Comunidad de África Oriental se propone equiparar la legislación en los cinco países y su aplicación.
La campaña, lanzada por la organización de mujeres Iniciativa Subregional de Respaldo a África Oriental para el Progreso de las Mujeres (Eassi, por sus siglas en inglés), aspira a crear un instrumento legal vinculante que combata la brecha de género en los procesos de decisión, incluido el parlamento.
"Queremos juntar todos los asuntos que nos preocupan y presionar a los gobiernos de África oriental para garantizar la equidad de género a través de un nuevo tratado", señaló Marren Akatsa-Bukachi, directora ejecutiva de la organización con sede en Kampala.
"Ruanda es un modelo y los otros países de la región deben alcanzar ese nivel", apuntó.
"No se trata sólo de compartir un documento. La Declaración es importante para obligar a los países a implementar ciertas directivas", añadió Akatsa-Bukachi.
Expertos de los países prevén el inicio de la redacción de un borrador este mismo mes.
"Tenemos esperanzas de que en dos años, nuestros gobiernos hayan suscrito la declaración de género, que permitirá implementar instrumentos que promuevan la equidad, de acuerdo con el artículo 121", indicó Akatsa-Bukachi.
La campaña de Eassi incluye entrevistas con ministros, empleo de instrumentos de la Comunidad de África Oriental y reuniones entre defensoras de los derechos de las mujeres de la región.
En la última conferencia, realizada en Nairobi a fines de junio, se criticó a los gobiernos por no implementar medidas concretas en relación con los tratados internacionales ratificados y que promueven la equidad de género, en especial en los procesos de toma de decisiones.
Los documentos incluyen la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, adoptadas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer realizada en la capital china en 1995, y el tercer Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio (ODM), que apunta a promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer.
Ambos mencionan la necesidad de crear iniciativas que promuevan la equidad de género en los procesos de decisión.
También deben lograrse avances en las legislaciones nacionales.
En Uganda, las mujeres ocupan 30 por ciento de los escaños parlamentarios, como lo dicta la Constitución. Pero esa proporción está por debajo de los objetivos fijados por la Plataforma de Beijing.
Armonizar los estándares requiere mayor control, según activistas.
"Mientras nadie controle que lo que estipula la Constitución se implementa de acuerdo con los instrumentos internacionales, las leyes nacionales seguirán siendo sólo negro sobre blanco", señaló Beatrice Ngonzi, del capítulo ugandés de la Federación de Abogadas por la Equidad de Género.
En el parlamento de Burundi, 30,4 por ciento de los escaños son ocupados por mujeres, y en el de Tanzania, 30,5 por ciento, según la Unión Interparlamentaria. De los cinco países de África oriental, Kenia tiene la menor participación femenina en ese ámbito, con apenas 9,8 por ciento.
Ruanda es el país con mayor proporción de legisladoras del mundo: 56,3 por ciento. Además, creó a principios de este año un órgano de control, el Observatorio de Género, que debe garantizar la equidad en todas las esferas del gobierno.
Los logros alcanzados por Ruanda obedecen, en parte, a los programas de concienciación organizados por el gobierno y organizaciones de la sociedad civil.
En el otro extremo se encuentra Kenia, donde no se aprobó ninguna norma. Hubo muchas declaraciones públicas a favor del asunto, pero no lograron concretarse en leyes.
Por eso no se tomó ninguna medida tras el decreto presidencial de 2006 que estipuló que las mujeres debían representar 30 por ciento de los nuevos ingresos de funcionarios públicos.
"Directrices como esa deben estar protegidas por ley o existir métodos para supervisar su implementación", señaló Wanjiku Kabira, presidenta de la Alianza Política de Mujeres. "Sin una legislación que promueva la equidad de género en todas las esferas, no estaremos a salvo."
La campaña por una Declaración sobre Equidad de Género en África Oriental sostiene que tener muchas mujeres en cargos de decisión es el principio para combatir las injusticias en otros ámbitos de la sociedad. (FIN/2009)
Daniela Estrada entrevista a MARIEL LUCERO, experta en asuntos militares y género SANTIAGO, jul (IPS) - No es fantasía. En una década, algún país de América del Sur podría contar con una mujer como jefa máxima de sus Fuerzas Armadas, avizoró la experta argentina Mariel Lucero en una entrevista con IPS, durante una visita a la capital de Chile para presentar una ponencia sobre el tema.
En la década de 1970 ingresaron las primeras mujeres a los ejércitos sudamericanos, pero a servicios de enfermería o administración. Luego arribaron a las escuelas de oficiales, explicó Lucero, con una maestría en relaciones internacionales y académica de las universidades de Congreso y Champagnat, en la occidental provincia argentina de Mendoza.
"Desde 2000 en adelante el tema de equidad de género empieza a ser tomado en cuenta en las políticas relacionadas con las Fuerzas Armadas", dijo Lucero, quien destacó la incorporación de las mujeres a las misiones de paz como política promovida por la Organización de las Naciones Unidas.
En Chile, uno de los países latinoamericanos más avanzados en acceso femenino al mundo militar, se sabe que casi 10 por ciento de las Fuerzas Armadas está compuesto por mujeres y en la aviación la proporción sube a 15 por ciento. Pero los cálculos regionales son difíciles por la falta de datos sistematizados, observó a IPS la experta en asuntos de género dentro del estamento castrense en los países sudamericanos.
IPS: ¿Qué presencia tienen hoy las mujeres en las Fuerzas Armadas de América Latina?
MARIEL LUCERO: Depende del país, porque hay una asimetría muy importante que tiene que ver con la década en que la mujer se incorpora a las Fuerzas Armadas. Los primeros países, como Chile, lo hicieron en la década de los 70, y uno de los últimos en Sudamérica fue Ecuador en 2000.
Lo que es importante a tener en cuenta es que a nivel mundial las mujeres no superan el 30 por ciento. Creo que ese nivel lo encontramos en España. Los países que más han avanzado en equidad de género, no necesariamente en incorporación, en las Fuerzas Armadas, son Argentina, Chile y Uruguay.
IPS: Remarca la diferencia entre incorporación y equidad de género...
ML: Sí, la incorporación es a nivel numérico, mientras que las políticas de género tienen que ver con cómo se incorpora la mujer y cómo se adapta la institución militar, una de las instituciones más masculinas, a la presencia de mujeres.
IPS: ¿Qué tipo de políticas de género se han implementado en esos tres países?
ML: Por ejemplo, respetar la maternidad y las horas de lactancia de los hijos para que éstos no sean obstáculo al ascenso femenino. Uruguay, además, permite que las mujeres sean incorporadas en cualquier fuerza y en cualquier cargo.
IPS: ¿Cómo ha sido este proceso de incorporación de mujeres y de implementación de políticas de género?
ML: Dentro de las instituciones ha habido resistencias y de hecho tanto Argentina como Chile tienen observatorios de la mujer para ver justamente cómo evolucionan estos procesos. A pesar de las resistencias, algunas de las medidas de equidad, que abordan la interrelación del hombre y la mujer, han sido favorables para ambos.
Por ejemplo, en Argentina no podía casarse el personal militar con alguien de mayor jerarquía o perteneciente a otra de las Fuerzas Armadas. Bueno, ahora esto es posible. Otra de las cosas que tiene que ver con la equidad es la aceptación de los hijos extramatrimoniales. Antes (los miembros) podían ser expulsados por ello.
IPS: ¿Qué pasa con el resto de los países?
ML: No hay mucha información. Algo que se está trabajando es el acoso sexual, uno de los temas más difíciles de manejar para estas instituciones. Ha pasado a considerarse una sanción militar específica, aparte de las sanciones generales que contemple para estos casos el Estado.
IPS: ¿Hay funciones vetadas para las mujeres?
ML: Las de combate. Uruguay y Venezuela permiten el ingreso a todas las funciones.
IPS: ¿Qué argumentos se esgrime para prohibir la participación femenina en el combate?
ML: Eso es un debate internacional, que tiene que ver con un modelo de dominación masculina que ve a la mujer como alguien vulnerable a ser protegido. Y bajo ese concepto le restringen la posibilidad de tomar sus propias decisiones.
IPS: Hay grupos feministas que se oponen a la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas por ser antimilitaristas. ¿Cuál es su visión al respecto?
ML: La opuesta. Estoy a favor de la participación igualitaria dentro de las fuerzas militares. Nadie obliga a la mujer, pero una vez que ellas eligen ingresar está en ellas decidir, está en el principio de la equidad en los derechos.
IPS: ¿Cuándo podríamos ver a una mujer como jefa máxima de las Fuerzas Armadas?
ML: Eso tiene que ver con la permanencia femenina en la propia institución, principalmente.
Pero, sí, creo que en una década podría llegar a verse. Como el ascenso en la carrera militar tiene que ver con tiempos específicos hay que esperar que se den esos tiempos.
IPS: ¿Las mujeres pueden aportar valores distintos dentro de las Fuerzas Armadas?
ML: No creo. Por ahí hay una visión que plantea que la mujer tiene algunos valores distintos asociados a la paz o a la negociación. Yo creo que una mujer que participa en la defensa, más allá de la valoración que tenga la institución militar de la importancia de la guerra o la paz, no creo que esté específicamente más a favor de la paz que el hombre.
Asociar a la mujer con valores de paz no es correcto. Creo que los valores son generales. Me parece que estos cambios en la institución militar tienen que ver con cambios que se han producido en el sistema internacional, no específicamente con la presencia de la mujer en ella.
IPS: ¿Qué sucede con los gays y lesbianas? ¿Hay reglamentaciones específicas que permitan su presencia en las Fuerzas Armadas sudamericanas?
ML: Existe algo novedoso en que el presidente Tabaré Vázquez (de Uruguay) haya promovido un decreto hace dos meses, que permite el ingreso de gays y lesbianas declarados a las Fuerzas Armadas, para finalizar con este discurso discriminatorio dentro de las propias instituciones militares.
El presidente Fernando Lugo (de Paraguay) dijo que pensaba hacer lo mismo. El tema es si se implementa o no.
Pero el hecho es que en la mayoría de los países existen sanciones disciplinarias internas, específicamente militares, que castigan la homosexualidad.
IPS: ¿Qué rol han jugado las ministras de Defensa en América del Sur?
ML: Esto ha sido un elemento interesante como impulso de políticas de género dentro de las Fuerzas Armadas y de buenas relaciones en seguridad y defensa con otros países de la región. En particular hablo de lo sucedido en Argentina con Nilda Garré, en Chile con la actual presidenta, Michelle Bachelet, y con Vivianne Blanlot, y en Uruguay con Azucena Berrutti. Si bien las últimas tres ya no dirigen las carteras de Defensa, su presencia contribuyó a estas políticas de género. Y cuando hablo de políticas de género, más allá de medidas específicas que tengan que ver con lo familiar, con lo matrimonial o con los hijos, hablo de la incorporación de una educación militar orientada a los derechos humanos y una transparencia en las políticas de defensa. (FIN/2009)
Stephen de Tarczynski entrevista a la activista afgana MALALAI JOYA
MELBOURNE, 13 jul (IPS) - Es fácil entender por qué el calificativo de valiente por lo general acompaña al nombre de Malalai Joya. El pasado y presente de esta joven activista afgana, de baja estatura y actitud serena, resume el sufrimiento de sus compatriotas.
Después de pasar la mayor parte de su vida en campamentos para refugiados en Irán y Pakistán, Joya regresó a Afganistán en 1998 como voluntaria clandestina para educar a mujeres adolescentes, una misión muy peligrosa cuando el movimiento islamista Talibán controlaba casi todo el país.
Llamó la atención mundial en 2003, cuando en la Asamblea Constituyente a la que asistieron líderes de todo el país públicamente acusó a muchos de ellos de ser criminales de guerra, traficantes de drogas y partidarios del Talibán.
Joya también denunció a muchos de sus colegas parlamentarios cuando fue elegida para ocupar una banca en la Asamblea Nacional en 2005. Su franqueza y estilo directo le han granjeado admiradores en Afganistán y en el resto del mundo, pero también poderosos enemigos.
Esta mujer de 31 años fue suspendida del parlamento por haber criticado abiertamente a otros legisladores y sobrevivió a varios intentos de asesinato.
En Australia, a donde llegó para promocionar su libro "Raising My Voice" (Elevando mi voz), dialogó con IPS.
IPS: ¿Cómo ve hoy la situación de las mujeres en Afganistán?
MALALAI JOYA: Las mujeres, los niños y las niñas fueron las primeras y principales víctimas, y todavía sufren mucha violencia. La razón primordial es que ahora están en el poder los fundamentalistas de la Alianza del Norte, que mentalmente son iguales al Talibán aunque físicamente diferentes.
Primero que nada, al igual que el Talibán, mezclan el Islam con la política para usarlo contra las mujeres de mi país. La situación de éstas es como el infierno en la mayoría de las provincias.
Es verdad que en determinadas ciudades grandes como Kabul, Herat y Mazar-i-Sharif algunas mujeres tienen acceso a empleos y educación, pero en la mayoría de las provincias no sólo no hay nada de justicia, sino que la situación se vuelve cada vez más desastrosa. Hoy en Afganistán se matan mujeres como si fueran pájaros.
IPS: En su libro cita el discurso del estado de la Unión en 2002 del ex presidente estadounidense George W. Bush (2001-2009), en el que afirmó que las madres e hijas de Afganistán estaban cautivas en sus casas por el Talibán y fueron liberadas cuando ese movimiento fue desalojado del poder. ¿Hoy ve a las afganas libres?
MJ: El gobierno de Estados Unidos miente y quiere fingir ante el mundo que por primera vez trajeron los derechos de las mujeres a Afganistán, y que éstas ya no usan burqas.
Después (de los atentados) del 11 de septiembre (de 2001 en Nueva York y Washington), el principal mensaje del gobierno estadounidense era que las mujeres no vestían más burqas, pero hoy, ocho años después, la mayoría las usan por seguridad. Yo la uso por seguridad.
En estos últimos ocho años, las mujeres afganas no gozamos ni siquiera de los derechos limitados que había en los años 70 y 80. Antes era como en los países occidentales. Las mujeres vestían lo que querían, como yo uso lo que quiero ahora (en Australia). Pero en Afganistán tengo que ponerme una burqa, y a la mayoría de las mujeres no les gusta eso.
Pero las burqas no son el único ni el principal problema de las mujeres. Las usamos ahora sólo para seguir vivas. Aun hoy son útiles; tenemos que usarlas. Es la principal táctica para seguir vivas, al igual que en el periodo del Talibán.
IPS: Usted se ha convertido en una figura de los derechos de las mujeres en Afganistán. ¿Hay otras que se arriesguen tanto como usted pero de las que no nos enteramos?
MJ: Incluso más que yo. Sólo cuando son asesinadas, el mundo se entera a través de los periodistas democráticos. Como dije de Sitara Achakzai (integrante del concejo provincial en Kandahar, asesinada en abril), no fue la primera ni será la última.
Antes de Sitara Achakzai, Safia Amajan fue asesinada en Kandahar (en 2006, maestra y funcionaria pública de 63 años). En la misma provincia, Malalai Kakar (oficial de policía) fue asesinada.
En la provincia de Herat, Nadia Anjaman, una gran poeta y activista, fue también ultimada (con 25 años en 2005). En Parwan, Zakia Zaki, una joven periodista de radio que tenía muchos partidarios, personas que la amaban, fue asesinada en su casa (en 2007).
IPS: ¿Estos asesinatos indican que hay un temor de que las mujeres en Afganistán eleven su voz? ¿El Talibán y otros tienen miedo de mujeres como usted?
MJ: Por supuesto que tienen medio. Es por eso que están contra el papel de las mujeres, que son la mitad de la población del país. Es por eso que digo que la sociedad es como un ave, con un ala masculina y otra femenina. Cuando un ala está herida, ¿puede el ave volar?
Para la sociedad también es imposible. Es por eso que quieren que la mitad de la población esté siempre en tinieblas, que no tenga educación, que no desempeñe ningún papel y que sólo esté en la casa y tenga bebés.
Las mujeres para ellos son como máquinas. No nos ven como humanos.
Cada año, el 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer con mucha esperanza y felicidad. Pero en mi país, este año tres mujeres se inmolaron con fuego ese día. Y eso no es nada. Decenas de mujeres todos los meses se suicidan.
Hace 13 años, el comandante fascista Gulbuddin Hekmatyar lanzó ácido en la cara de mujeres y adolescentes que reclamaban empleo y educación. Esos mismos crímenes están ocurriendo ahora, bajo el nombre de la democracia.
IPS: ¿Hay otros individuos o grupos que luchan por los derechos de las mujeres en Afganistán?
MJ: Déjeme contarle de la RAWA (Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán). Es una organización política de mujeres, cuya líder Meena, en mi opinión una heroína de mi país, fue asesinada por fundamentalistas. Aún tienen proyectos y activistas clandestinas. Los mismos problemas que (existían) con el Talibán.
IPS: ¿Cuál es su mensaje para el resto del mundo?
MJ: Mi mensaje siempre para el pueblo democrático alrededor del mundo es que apoyen educativamente a la gente de mi país, a los activistas de mi país, a los demócratas de mi país, porque son la alternativa para el futuro de Afganistán. Son capaces de luchar contra el terrorismo y el fundamentalismo aun arriesgando sus vidas. Como siempre digo, son mis heroínas y héroes secretos.
He dado muchas veces condolencias en nombre de mi pueblo a esas familias en Australia, en Estados Unidos y en todo lugar donde he ido que perdieron sus hijos y esposos en Afganistán. Pero he dicho que las condolencias no son suficientes. Por favor, eleven primero su voz contra todas las políticas erróneas de sus gobiernos. Esto es un crimen de guerra.
(Las fuerzas de Estados Unidos) bombardearon la (occidental) provincia de Farah en mayo. Más de 150 civiles murieron, la mayoría mujeres y niños. Incluso usaron fósforo blanco, pero ahora apenas dicen "lo siento", y nada más. Ni siquiera quieren dar los informes exactos, sólo han dicho que 20 o 30 personas fueron asesinadas, mientras autoridades del gobierno (afgano) señalan que murieron más de 150 civiles.
Algunos de los niños tenían apenas tres años de edad, pero las autoridades del gobierno no quieren incluirlos en la lista. ¿Los niños y niñas de tres años no son humanos?
IPS: ¿De dónde saca su valor?
MJ: Primero, la verdad por sí misma da valor. Y también las penas y los dolores de mi pueblo, especialmente la condición de las mujeres. La historia de mi país y los principios como la democracia y los derechos de las mujeres me dan esperanza. Y creo que estas cosas no tenemos que esperarlas de otros.
Pero, lamentablemente, el gobierno de Estados Unidos y sus aliados nos han echado del sartén al fuego. No obstante, somos nosotros los primeros responsables.
El silencio de las buenas personas es peor que las acciones de las malas personas. Es por eso que no le temo a la muerte, sino que le temo al silencio político contra la injusticia. Estoy segura de que un día alcanzaremos estos principios, pues nuestra historia muestra que nunca aceptamos una ocupación y que tenemos muchos héroes y heroínas en nuestro país que nos enseñaron que sentarnos en silencio no es el camino.
"Yo sabía que si se enteraba, este hijo de puta la iba a matar". El grito desgarrador de una de las hijas de Olga Herrera, la mujer de 39 años muerta por su ex pareja, cortó la respiración de los que ayer se encontraban frente a la puerta del quiosco de Presidente Quintana 3355. La mujer había sido asesinada de cuatro puñaladas en una habitación contigua al pequeño comercio que atendía junto a Mercedes, su ex cuñada, quien a las 9 de ayer se topó con la dramática escena final del crimen pasional cuando fue a abrir las persianas. A unos pocos metros del cadáver, sentado junto a una mesa, estaba su hermano: Pablo Suárez, de 47 años, quien así esperó la llegada de la policía.
Olga Herrera era una mujer "amigable, buena gente", como la calificaron sus clientes del quiosco de barrio Alvear. Tenía 39 años y cuatro hijos (dos de ellos menores de edad: un nene de 8 y una nena de 11 años). Hasta hace un mes vivía en pareja con Pablo Suárez, un chaqueño de 47 años y padre de dos adolescentes. Según relataron por lo bajo sus allegados, además de estar desocupado desde hace 2 años, el hombre tiene problemas con el alcohol. A partir de la separación, Olga se armó el bolso y se fue a vivir a la habitación contigua al quiosco, donde ayer por la mañana su cuñada la halló muerta al lado de su cama. Según el forense, llevaba 10 horas de fallecida por lo que se estima que la muerte se produjo entre las 22 y las 24 del jueves.
"Hace un mes que se separaron. Pero entre ellos parecía que estaba todo bien. Es más, todo indicaba que estaban queriendo volver y esto nos asombra porque tenían las discusiones que puede tener toda pareja, pero jamás pensamos que podía pasar. Pablo era un buen muchacho", explicó un allegado a la familia.
Barrio consternado. En Presidente Quintana 3355 funcionó durante muchos años una carnicería. Luego, los vaivenes de la economía nacional hicieron que ahí hubiera un gimnasio y desde hace poco más de seis meses Mercedes y Olga comenzaron a trabajar uno de los quioscos que hay en la cuadra. Además del local donde funciona el negocio, el lugar tiene una habitación donde Olga pernoctaba desde su separación. "Son dos mujeres muy amables. El ex marido de esta chica (por Olga) también venía por acá. Pero nunca vimos nada raro, ni una discusión ni nada extraño", relató Delia, una de las doñas que se posicionó a la entrada del pasillo contiguo al quiosco. "No escuchamos nada raro. Pero por acá todos están metidos adentro por la inseguridad", agregó otra vecina.
Los pesquisas trabajaban ayer para determinar en qué momento llegó Pablo Suárez al quiosco que atendían su hermana y su ex pareja. Todo hace presumir que fue a última hora del miércoles, después de que las mujeres cerraran el local.
"Ellos estuvieron todo el día de ayer (jueves) juntos y solos porque el negocio estuvo cerrado por el feriado. Esto tiene que haber pasado después de las 22", dijo un familiar al que no le resultó extraña esa conducta.
Lo que está claro es que Pablo y Olga estaban juntos el jueves por la noche y que sólo ellos estaban en el lugar. Lo que ocurrió entre esas cuatro paredes no tiene testigos y es materia de la investigación.
Cuando Mercedes llegó ayer por la mañana para levantar las persianas marrones del quiosco, poco antes de las 9, se encontró con la escena del crimen.
El escenario. Olga estaba vestida, tirada al costado de su cama y en medio de un charco de sangre. Tenía cuatro heridas de arma blanca en el tórax y un brazo además de un profundo puntazo en el cuello. A unos pocos metros, sentado a la mesa, estaba Pablo, con signos de haber estado bebiendo de una petaca. Entonces Mercedes llamó al 911 y a los pocos minutos su hermano viajaba en un móvil del Comando Radioeléctrico hacia la Sección Homicidios de Jefatura. Del lugar los pesquisas secuestraron un cuchillo de 15 centímetros de hoja.
"Tuvieron una discusión que aparentemente se habría disparado por la existencia de una tercera persona además de los protagonistas del hecho", explicó una fuente allegada a la causa al ser consultada sobre el contenido del grito desgarrador de la hija de la víctima: "Sabía que si este hijo de puta se enteraba, la iba a matar. Quiero que me dejen ver a mi mamá". El móvil fue pasional. La investigación del homicidio quedó en manos del juez de Instrucción Hernán Postma y el fiscal Donato Trota. Pablo Suárez quedó preso, acusado del crimen de Olga, la que fue su compañera.
Por Mariana Carbajal El año 2009 se inició con dos asesinatos de mujeres: el 1º de enero fue degollada en Córdoba, frente a sus hijos de 9 y 12 años, Nora Díaz, de 34 años. El culpable habría sido su ex pareja José Alberto Pérez, de 42 años, quien escapó y 22 días después fue detenido. Ese mismo 1º de enero, en el norte del país, en la localidad jujeña de Perico, otra mujer, Irma Mariana Segundo, de 36 años, moría asesinada de 13 puñaladas. Se investiga si el autor del homicidio habría sido su ex pareja Oscar Carmona de 40 años, quien se encuentra prófugo. Estos son los dos primeros casos de la larga lista de femicidios relevados en el primer semestre del año por La Casa del Encuentro a partir del monitoreo de las noticias publicadas en 43 diarios nacionales y provinciales y las agencias Télam y DyN. El trabajo es un aporte muy importante para conocer la magnitud de la problemática de la violencia de género. El femicidio es su expresión más extrema. De los 82 casos registrados, 60 fueron ejecutados por familiares directos o indirectos, seis casos fueron violaciones seguidas de muerte, en 14 los autores son desconocidos y en dos, vecinos. La enumeración de casos concluye con las historias de María de los Angeles García, de 19 años, y de María Clara Barrientos, de 74 años. García fue asesinada a golpes el 21 de junio en Paso de los Libres, Corrientes. Se habría resistido a ser violada. Después de horas de desaparecida, su cuerpo apareció tirado en un monte. Está detenido como principal sospechoso Denis Enrique Salazar, de 19 años. El dato más escalofriante que arrojó la autopsia fue que la víctima sobrevivió a la brutal paliza unas 5 o 6 horas, pero finalmente murió como consecuencia de las gravísimas lesiones y la falta de auxilio, informó oportunamente el diario Epoca. Dos días después le tocaría el turno a Barrientos, en Ushuaia. La asesinaron golpeándola, según los primeros indicios, con una plancha. El culpable habría sido su esposo, Pedro Barría, de 70 años, quien se habría suicidado. // http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/128149-41134-2009-07-13.html
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, condenó hoy el último caso de violencia machista registrado el pasado 1 de julio --aunque el cuerpo de la víctima no fue hallado hasta el día 3--, que tuvo lugar en el término municipal de Los Palacios y Villafranca (Sevilla).
De este modo, expresó su "más absoluta repulsa" por el asesinato de I.P.C., de 58 años de edad y nacionalidad española, a manos, presuntamente, de su pareja sentimental A.D.M., español de 63 años de edad, que ingresó en prisión sin fianza por un delito de homicidio.
La titular de Igualdad mostró todo su apoyo a la familia y amistades de la víctima y subrayó que "cada caso de violencia de género supone un ataque a la dignidad de la sociedad en su conjunto". En este sentido, valoró que la sociedad "no está dispuesta a tolerar ni consentir este tipo de actuaciones y que no dejará de trabajar hasta poner fin a esta lacra y aislar socialmente a sus verdugos". El número de mujeres asesinadas por violencia de género en España em lo que va de año se eleva a 27, según los datos del ministerio.
El jurado popular consideró hoy Antonio Manuel V.P., culpable, por unanimidad, de un delito de homicidio cometido contra su pareja, identificada como J.M.S.E., y madre de sus tres hijos en julio de 2007 en Fuensalida (Toledo).
Tras horas de deliberación, el jurado popular del juicio celebrado durante toda la semana en la Audiencia Provincial de Toledo, tuvo en cuenta en la emisión del veredicto los agravantes de parentesco y abuso de superioridad y los atenuantes de arrebato y obcecación y legítima defensa.
El jurado consideró culpable a Antonio Manuel V.P., de dar muerte de forma intencionada a su pareja teniendo en cuenta que reconoció los hechos, el hecho objetivo de la muerte y el de parentesco y la diferente corpulencia entre víctima y agresor.
Tras conocer el veredicto, el Ministerio Fiscal, pidió para el acusado la pena de 15 años de prisión, al igual que la acusación particular y la acusación popular. La letrada del Estado no se pronunció sobre este punto, mientras que la defensa del acusado solicitó la aplicación de la pena en su grado mínimo, es decir 10 años de prisión.
Las partes también se pronunciaron sobre la patria potestad en desigual sentido. Así, el Fiscal consideró que, una vez demostrado que los niños no presenciaron los hechos, no es necesario privar al acusado de la patria potestad, algo que rechazaron tanto la acusación particular como la acusación popular, solicitando la inhabilitación del acusado para el ejercicio de esta.
La defensa de este último, por el contrario, mostró su oposición a esa inhabilitación considerando que "en ningún momento se ha puesto en tela de juicio que --su patrocinado-- haya sido un mal padre". En este punto, agregó, además, que que el "ánimo de venganza" que existe en torno a este caso puede "tener una repercusión muy negativa en estos niños".
Respecto a las indemnizaciones, todas las partes mantuvieron las solicitadas inicialmente, y la defensa avanzó su disposición a asumir la que se sea impuesta.